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Palabras bonitas para acciones nefastas

Escrito por Manuel Velásquez.

A lo largo de la historia, ha sido algo común el uso de términos “políticamente correctos” para que ciertas acciones no parezcan tan fuertes o para esconder acciones que se saben podrían ser duramente criticadas o cuestionadas. Tal es el caso de la famosa “Solución Final” de Hitler, con la cual exterminó a millones de judíos.

Aunque parezca algo irreal, en la actualidad, se siguen usando, más aún cuando hay toda una ideología que pretende implantar una cultura en contra de la vida. Estamos hablando del famoso “derecho a decidir” que pugna la ideología feminista.

Mucho se habla de este “derecho fundamental”, como lo han llamado las y los defensores de lo que en realidad es un aborto. Este supuesto derecho, poco habla por sobre quién pasa: los neonatos que son seres humanos indefensos y sus derechos parecen no importar ante lo que acaba siendo un terrible negocio.

Es por eso que durante la reunión de MaterCare International, la doctora Donna Harrison explicó el significado que se esconde detrás de algunos programas médicos.

Donna Harrison, de Pro-Life Obstetricians and Gynecologists Association comenta que "por ejemplo, 'Cuidados exhaustivos de la Salud reproductiva.' ¿Qué significa? La mayoría no lo sabe, excepto Hillary Clinton que ha dicho que incluye necesariamente el aborto.” Y es que la secretaria de Estado norteamericana, ha impulsado al interior de su país, así como al exterior, una política abortista, la cual se ha expandido enormemente en los últimos años.

Harrison dice que el otro lado del problema es que a los países en vías de desarrollo se les ofrece un “todo o nada” en lo que respecta a la financiación. Esto quiere decir que con estímulos económicos para el desarrollo de la nación en cuestión, se tienen que incluir a fuerza programas de “control natal” y “salud reproductiva”. Lo que incluye el aborto como imposición.

"Esto es vergonzoso. Es tomar algo que es culturalmente insultante para musulmanes, hindúes y cristiano y decir: “O acepta esto o no recibirá fondos para el desarrollo”. Hay algo mal en esta tiranía de la financiación.”

“Practicar un aborto no es dar atención médica. No se cura ninguna enfermedad, sino que se causa, se perjudica a la mujer. Esto no es dar buena atención médica. Incluso desde un punto de vista no religioso, si vemos cómo afecta el aborto a la mujer, tendría que aceptarse que no mejora su salud”.
Sin embargo, por donde se le vea, el tema del aborto acaba siendo una práctica retrógrada, y que aporta una mayor cantidad de males que los supuestos beneficios que defienden. Así es como la única explicación que se tiene para que se siga dando la mal llamada “interrupción del embarazo”, es el fondo económico que tiene y los miles de millones de dólares que se embolsan al año las personas que imponen esta práctica alrededor del mundo.